Que me gusta una escopeta y un perro con buenos vientos, y una vezana de trigo y una sombra para yo verlo. Y que se arranque una liebre como el viento ligera, y que la corra mi perro, y que la alcance a mi vera. Y me gusta disfrutar de mi escopeta y mi perro, y de una copa de vino, y de los hombres cabales que al campo vienen conmigo.

Mi perro bebe en mi mano si vamos de cacería, y espera que se la de de la cantimplora mía. Y no teme a los barrancos ni a los caminos cortaos, porque mi perro confía que su amo está a su lado. Cuando mi perro me ve con la escopeta encará, se queda fijo mirando para ver dónde voy a tirar. Y si ve que no disparo, me avisa con un gemido para que la próxima vez, no me coja distraío.

El mejor trago de vino yo me lo tomo sentado, esperando que mi perro me traiga lo que he cazado. Un pajarillo perdiz, que lo alicorté de un tiro en lo alto de un collado y se escondió entre los trigos.

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4 de agosto de 2010

Como conocen al que les da de comer

Como conocen al que les da de comer cada día, como perrillos corren hacia el amigo Luis.
Como lo saludan cada mañana, cuando les echa de comer, sus cereales y sus frutas.

Aquí esta el padre de las criaturas, a este se le da de comer un poco mas retirado, por si las moscas, es noblote pero no le gustan las caricias, solo deja entrar a su chiquera al amigo Luis, que los entiende de maravilla.


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