Que me gusta una escopeta y un perro con buenos vientos, y una vezana de trigo y una sombra para yo verlo. Y que se arranque una liebre como el viento ligera, y que la corra mi perro, y que la alcance a mi vera. Y me gusta disfrutar de mi escopeta y mi perro, y de una copa de vino, y de los hombres cabales que al campo vienen conmigo.

Mi perro bebe en mi mano si vamos de cacería, y espera que se la de de la cantimplora mía. Y no teme a los barrancos ni a los caminos cortaos, porque mi perro confía que su amo está a su lado. Cuando mi perro me ve con la escopeta encará, se queda fijo mirando para ver dónde voy a tirar. Y si ve que no disparo, me avisa con un gemido para que la próxima vez, no me coja distraío.

El mejor trago de vino yo me lo tomo sentado, esperando que mi perro me traiga lo que he cazado. Un pajarillo perdiz, que lo alicorté de un tiro en lo alto de un collado y se escondió entre los trigos.

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21 de enero de 2012

SI DESPUES DE TODO ESTO NO CANTAN.....

El saco de Almendras, que me regalo mi amigo Antonio, ( Reclamo Pedrito )
Las ensaladas de hojas de rábano, cerrajas, y almendras picadas, tres días en semana.
El soleamiento que les doy a diario
Las almendras, que ya se han comido, tres por pájaro, tres días a la semana, si después de todos estos cuidados no me responden en el tanto, creo que vamos a tener unas palabras de tu a a tu, y alguno se ira de mi jaulero, o cambiara de sitio, ya se vera que los caminos se conocen andando.

1 comentario:

José Antº Romero Lluch dijo...

Compañero y amigo Baldomero.

Estos cabroncetes son tan desagradecíos que aun viendo que su "jefe" le presta todas las atenciones del mundo, encima, sofocón tras sofocón.

Un saludo y que todo vaya viento en popa.